Nosotros

Todo comenzó como una combinación de necesidad y pasión, una especie de equilibrio entre ambas. Desde siempre me atrajo la idea de crear cosas útiles, objetos que otras personas podrían usar y disfrutar. Esa fascinación me llevó a querer estudiar algo que me permitiera explorar. y desarrollar esa creatividad, pero por distintas razones de la vida, nunca pude concretar esa meta. Fue en ese momento cuando mi hermana entró en escena, regalándome un par de cajitas con insumos y dos alicates, las herramientas más básicas pero suficientes para empezar.

Con ese pequeño kit en mano y con aproximadamente cinco mil pesos que tenía ahorrados, decidió invertir en más materiales. Compré un poco de todo lo que creí que podía ser útil para mis primeras creaciones, sin tener un plan muy claro, pero con muchas ganas de experimentar.

Esa misma noche, sin pensarlo demasiado, me senté y empecé a diseñar y crear. Todo fue completamente autodidacta, aprendiendo sobre la marcha. Recuerdo que me inspiró viendo diseños que encontraba interesantes, imaginando cómo estaban hechos, y luego intentaba replicarlos a mi manera, agregando siempre mi toque personal. No fue un proceso fácil, pero la satisfacción de ver mis primeras creaciones terminadas me dio la confianza para seguir.

Poco a poco, empecé a vender lo que hacía entre mis compañeros de la universidad. Primero, fueron mis amigos más cercanos quienes mostraron interés, y de a poco mi trabajo fue extendiéndose a otros conocidos. Lo que comenzó como un simple pasatiempo, una forma de canalizar mi creatividad, empezó a tomar forma como algo más. La respuesta positiva de quienes compraban mis productos me motivó a seguir perfeccionando mis habilidades y explorar nuevas ideas. Fue así como, de manera muy orgánica, mi pequeño proyecto empezó a crecer.